El estudio consistió en una evaluación física de las instalaciones y la realización de un estudio técnico económico para asegurar el suministro de petróleo diésel a las centrales termoeléctricas de Colbún, con un combustible libre de contaminantes, agua y bacterias. Además, el estudio se hizo extensivo a las instalaciones de piping y equipos asociados a las faenas de descarga de combustibles desde camiones de tal forma de asegurar el control del abastecimiento del combustible.
Uno de los principales problemas que se detectó fue la presencia de bacterias, fenómeno íntimamente ligado a la presencia de agua en los tanques de almacenamiento.
Las bacterias dan a lugar dificultades relacionadas con partes y piezas de las máquinas que utilizan el combustible contaminado, uno de ellos es el excesivo desgaste.
Por otro lado, cuando se quema el combustible contaminado, se produce un incremento en las emisiones liberada a la atmósfera (material particulado, incluyendo NOx y monóxido de carbono).
Para verificar los probables puntos de contaminación del combustible se realizaron inspecciones exhaustivas a las siguientes instalaciones de cada central: